Hoy millares de niños en Colombia están ingresando a los jardines antes de cumplir cinco años y su futuro en el sistema educativo les va a deparar mas de 11 años detrás de un pupitre, ya que la mayoría de ellos no podrán ingresar a la universidad. Durante estos años aprenden a escribir, a leer, ciencias naturales, matemáticas y muchas otras materias, que de pronto no les van a servir para defenderse en la sufrida vida colombiana.

De acuerdo con un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo – BID-, los estudiantes de la secundaria en Colombia manifiestan que los contenidos y las materias que les dictan en sus colegios no resultan atractivos. Lo interesante de este estudio, es que, en la encuesta realizada a los estudiantes de quinto grado, el 38,5% manifiestan que las clases que les dictan en sus colegios le parecen interesantes, mientras que en el grado 11, el porcentaje baja al 14, 4%. Además, el 16% de los encuestados no consideran, que las clases que reciben en sus colegios sean útiles para su futuro.

La clase política dentro de su gran ignorancia, de las necesidades de los pueblos, se les hace agua anunciando que año tras año, en Colombia aumenta el ingreso de la población joven a los colegios, pero de que sirve esto, si lo que van a aprender es poco. En los resultados de la prueba PISA de 2016, Colombia ocupo el puesto 57 en la evaluación de ciencias, el puesto 54 en comprensión de lectura, las dos calificaciones por debajo del promedio en estas pruebas participaron 72 países.

Tampoco han evaluado, cuanto es el dinero que se pierde con este tipo de educación, pero no solamente es el dinero perdido, sino el tiempo que los maestros pierden en dar esta educación.

Todo lo anterior, nos puede servir para hacernos la siguiente pregunta, ¿la educación en el mundo es la mayor estafa? Tal como lo planteó Moisés Naim, analista venezolano del Carnegie Endowment for Internatioal Peace, en su artículo publicado en el diario La Tercera (Chile).